Tomo prestado como título para este ratito de conversación el publicado por ABC hoy para la tercera de opinión firmada por César Alonso de los Ríos y lo hago por dos motivos, que en realidad son apenas uno: los tres sustantivos combinan la vigorosa austeridad que uno encuentra tanto en la obra de Delibes como en la descripción de su persona y talante por parte de aquellos que lo conocieron y trataron.
Cualquier lector que se precie de serlo conoce la obra de Delibes y doctores tiene la literatura para glosar, analizar, diseccionar su obra. Y digo diseccionar -asumiendo este verbo un tanto inoportuno en el contexto- porque así ha de ser la labor del estudioso, precisa y minuciosa, clarificadora y resolutiva.
Y porque así entiendo que debe un lector adentrarse en la obra de Miguel Delibes, bisturí en mano, para no perder detalle de todo aquello que su dedicación y trabajo sumaron a las bendiciones de las musas. Y no sé yo si sería Calíope (musa de la Poesía Heroica), Clío (musa de la Historia) o Melpómene (musa de la Tragedia) la que más haya visitado el escritorio de D. Miguel. Valore usted, amigo, a su gusto esta cuestión.
No quería dejar pasar la oportunidad de reflejar por escrito en este espacio un pequeño recuerdo a la persona de D. Miguel Delibes y a sus letras, que ocupan desde hace décadas por méritos propios un lugar de honor en nuestra insigne Biblioteca Nacional, esa que contiene en torno a seis millones de libros y ocho millones de documentos.
Tal es la valía del legado de D. Miguel Delibes, ese que nos deja fruto de su camino.
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PD: En los momentos de la vida en que uno convive con cierto pesar, incorporar un aspecto lúdico, un entretenimiento a modo de evasión puede resultar útil. Después del sabor agridulce que deja siempre en la boca el poso de una despedida, le invito a profundizar en dos asuntos apuntados durante este ratito de conversación.
En lo referente a las musas, puede consultar el detalle que sobre ellas han incluido mis buenos amigos Matt Denyer y Aitor Loidi en la página 33 de El Compendio de Don Rodrigo.. De igual modo, puede conocer algunos aspectos curiosos sobre nuestra Biblioteca Nacional en la página 155.
Palabras de despedida | Mi abuelo Miguel (por Elisia Silió)
Miguel Delibes | Biografía, bibliografía y otras referencias







