
Don Miguel de Cervantes, a quien venero con respeto, dijo que “quien lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”.
Lejos se encuentra tal descripción de ajustarse a mi persona, así lo considero y, sin embargo, mis buenos amigos Matt Denyer y Aitor Loidi no escatiman esfuerzos en contradecirme cada vez que la ocasión les es propicia.
Dedicaré unas líneas a explicar el modo en que nos conocimos. Nos reunió el azar cierta mañana en el emblemático Jardín Botánico de Madrid. ¿No lo conoce usted todavía? Permítame entonces que le recomiende fervorosamente dedicar parte de su tiempo a ello la próxima vez que su camino le conduzca a Madrid.
Decía que allí me encontraba, en compañía de personas muy apreciadas por mí, con las que comparto, entre otras afinidades que no vienen al caso, el gusto por la conversación distendida. ¿No siente usted que hoy día dedicamos mucho tiempo a hablar y poco a conversar?
Disculpe la divagación. El caso es que mis acompañantes y yo charlábamos con deleite sobre las cosas que despiertan nuestro interés. Como somos de natural curioso, gozamos del placer de disponer casi siempre de nuevos e interesantes asuntos sobre los que intercambiar opiniones.
Supe un tiempo más tarde que nuestro proceder llamó la atención de Matt Denyer y Aitor Loidi y que de ahí reunieron lo necesario para decidirse a saludarnos aun sin conocernos.
No me extenderé más de lo necesario. Matt, Aitor y yo hemos disfrutado de numerosos encuentros después de aquel referido en el Jardín Botánico y largas conversaciones en lugares dispares: una mesa bien presentada, un paseo distendido durante una tarde agradable, un encuentro al calor del hogar en invierno.
Desconozco la razón, pero tanto Matt como Aitor consideraron que aquellos asuntos que protagonizaron nuestras agradables veladas eran del suficiente interés como para recogerlos en un libro.
Y así lo han hecho. No sólo eso, han tenido la gentileza de poner en él mi nombre y llamarlo ‘El Compendio de Don Rodrigo‘.
Y, si así le complace a usted, de eso hablaremos en este espacio que nos brindan las nuevas tecnologías (maravillas de los tiempos modernos que nosotros, de niños, no alcanzábamos a soñar), de aquellos asuntos que despertaron el interés de mis amigos Matt Denyer y Aitor Loidi y recogieron en el libro que acabo de mencionar.
Póngase cómodo… y sea bienvenido. Está usted en su casa.





Diciembre 16th, 2009 at 14:44
Comentarios en Medios Sociales para este artículo…
Este artículo ha sido mencionado en Twitter por elcompendio: Don Rodrigo, para servirles… http://cort.as/BN0...
Diciembre 19th, 2009 at 18:35
[...] blog es una página más, en este caso electrónica, con la que disfrutaréis de las peripecias de este personaje y con la que, sin lugar a dudas, ampliaréis el entretenimiento que ya de por sí proporciona la [...]