La literatura, por ser una pasión compartida, se encuentra entre los temas que con frecuencia abordo con mis buenos amigos Matt Denyer y Aitor Loidi en nuestros encuentros.
No hace muchos días, sin ningún motivo concreto, pues esta es una de las ventajas de relacionarse con los buenos amigos, vinieron a casa para, como de costumbre, compartir un tiempo de conversación y compañía.
Bien es cierto que nuestra conversación comenzó en otros terrenos, atendiendo nuestros respectivos asuntos personales, poniéndonos al día recíprocamente de las novedades acaecidas, anticipando otras inmediatamente venideras…
El caso es que la conversación derivó al asunto literario y, dentro de él, a nuestros admirados Cervantes y Shakespeare. Quizá resulte innecesariamente prolijo relatar la conversación al completo. El caso es que nos preguntábamos sobre el aniversario de ambos, teniendo la certeza de que se conmemoraban juntos.
Efectivamente, el Día del Libro, el 23 de abril, es el aniversario de la pérdida de ambos maestros.
Pero aunque murieron en la misma fecha, el citado día de 1616, no lo hicieron el mismo día.
Miguel de Cervantes murió oficialmente el 23 de abril de 1616 por el calendario reformado conocido como gregoriano y William Shakespeare lo hizo el 23 de abril de 1616 por el calendario juliano (equivale al 3 de mayo del gregoriano).
Y aunque la muerte de Cervantes es conmemorada oficialmente el 23 de abril, lo cierto es que esa fue la fecha de su entierro, habiendo fallecido el día anterior.
Esta información ha sido recogida por mis buenos amigos Matt Denyer y Aitor Loidi en la página 67 de El Compendio de Don Rodrigo.


Usted y su pareja, si es el caso, habrán despertado hoy con el ánimo predispuesto -un día más- al regocijo del amor compartido. Note que he subrayado el matiz “un día más”. La razón para ello es mi visión del asunto amoroso sujeto a calendario.



